jueves, 3 de junio de 2010

Literatura desesperada

I've been always want to post this on my blog... So there it is!:

"Joaquin Font, Clinica de Salud Mental El Reposo, camino del Desierto de los Leones, en las afueras de México DF, enero de 1977.Hay una literatura para cuando estás aburrido. Abunda. Hay una literatura para cuando estás calmado.Ésta es la mejor literatura, creo yo.Tambíen hay una literatura para cuando estás triste. Y hay una literatura para cuando estàs alegre.Hay una literatura para cuando estás ávido de conocimiento.Y hay una literatura para cuando estás desesperado. Está última es la que quisieron hacer Ulises Lima y Belano. Grave error como se verá a continuación. Tomemos, por ejemplo. unlector medio, un tipo tranquilo,culto, de vida mas o menos sana, maduro. Un hombre que compra libros y revistas de literatura. Bien, ahí está. Ese hombre puede leer aquello que se escribe para cuando estás sereno, cuando estás calmado, pero también puede leer cualquier otra clase de literatura, con ojo crítico, sin complicidades absurdas o lamentables, con desapasionamieto.Eso es lo que yo creo. No quiero ofender a nadie.

Ahora tomemos al lector desesperado,aquel a quien presumiblemente va dirigida la literatura de los desesperados.¿Qué es lo que ven? Primero: se trata de un lector adolescente o un adulto inmaduro, acobardado, con los nervios a flor de piel. Es el típico pendejo (perdonen la expresión) que se suicidaba despues de leer Werther. Segundo: es un lector limitado.¿Porqué limitado?Elemental, porque no puede leer mas que la literatura desesperada o para desesperados, tanto monta, monta tanto, un tipo o un engendro, incapaz de leerse de un tirón En busca del tiempo perdido, por ejemplo, o La Montaña Magica (en mi modesta opinión un paradigma de la literatura tranquila, serena, completa) o , si a eso vamos, Los Miserables o La Guerra y la Paz. Creo que he hablado claro, ¿no? Bien, he hablado claro. Así les hable a ellos, es dije, les advertí, los puse en guardia contra los peligros que se enfrentaban. Igual que hablarle a una piedra.Otrosí: Los lectores desesperados son como las minas de oro en California ¡Mas temprano que tarde se acaban!¿Porqué? ¡Resulta evidente! No se puede vivir desesperado toda una vida, el cuerpo termina doblegandose, el dolor termina haciéndose insoportable, la lucidez se escaba en grandes chorros fríos. El lector desesperado (mas aún, el lector de poesía desesperado, esé es insoportable, creanme) Acaba por desentenderse de los libros, acaba ineluctablemente convirtiendose en desesperado a secas.¡O se cura! Y entonces como parte de su proceso de regeneración, vuelve lentamente, como entre algodones, como una lluvia de píldoras tranquilizantes fundidas, vuelve, digo a una literatura escrita para lectores serenos, reposados, con la mente bien centrada. A eso se le llama(y si nadie le llama así, yo le llamo así) el paso de la adolescencia a la edad adulta. Y con esto no quiero decir que uno se ha convertido en un lector tranquilo ya no lea literatura para desesperados. ¡Claro que los lee! Sobretodo si son buenos o pasableso un amigo se los ha recomendado. Pero en el fondo ¡lo aburren! En el fondo, esa literatura amargada, llena de armas blancas y de Mésias ahorcados, no consigue penetrarlo hasta el corazón como sí consigue una página serena, uná pagina meditada, una página ¡técnicamente perfecta! Y se los dije. Se los advertí. Les señalé la página técnicamente perfecta. Les avisé los peligros ¡No agotar un filón! ¡Humildad!¡Buscar, perderse en tierras desconocidas!¡Pero con cordada, con migas de pan o guijarros blancos! SIn embargo yo estaba loco, estaba loco por culpa de mis hijas, por culpa de ellos, por culpa de Laura Damián, y no me hiciero caso."


Y no lo digo yo, lo dice Bolaño en Detectives Salvajes, que para mi, es literatura para desesperados esnobistas